La cosa viene a ser más o menos de la siguiente forma: por lo que se ve, ha calado profundamente la idea de que nunca serás una persona completa si no cumples los deseos y sueños diseñados por un grupo de irresponsables publicistas. Eres una persona dinámica, moderna y actual, chupiguay de la muerte. El colmo de la perfección perseguida por la evolución durante tres millones de años. La envidia de quienes te rodean, a los que has superado ampliamente gracias a tu capacidad de trabajo y a que el éxito te sonríe. Y a que tú lo vales. Lo divertido del asunto es que todas estas memeces buscan convencernos de que somos la hostia en verso, pero claro, si eso fuese verdad, entonces no necesitaríamos nada ¿cierto? Así que entonces se deja caer, así como quien no quiere la cosa, yo sólo lo digo por si acaso, en realidad no me refiero a ti pero nunca está de más comentarlo, no es que yo me atreva a cuestionar tu gloriosa perfección, pero, bueno, pero, verás, es posible que, en el caso, Dios no lo quiera que tuvieras [exponer problema por lo general bastante idiota aquí] tenemos un producto o elemento o sistema que puede solventarlo.
Y es así cómo vemos en los anuncios a una dinámica y triunfadora mujer de negocios que se multiplica para hacer bien su trabajo, cuidar de sus hijos, atender debidamente a su maridito, y aún así sacar tiempo para enriquecerse personalmente podando bonsáis o haciendo pilates con sus amigas. Pero como no eres perfecta puedes ser aún más perfecta (lo sé, lo sé, parece imposible, pero confía en nosotros, tus amigos publicistas, que cobramos unos sueldazos de órdago precisamente para buscar resquicios con los que mejorar el mundo) es posible que estés baja de defensas, o que hoy no te apetezca cocinar pero te apetece comer bien, o que no tienes por qué sufrir las hemorroides en silencio, así que aquí tenemos todo un grupo de productos y servicios para que no interrumpas tu ritmo de vida.
Ritmo de vida. Ahora resulta que uno no debe conformarse con vivir, qué va. Lo que te hace especial es tu ritmo de vida, y dicho concepto se ejemplifica en, por ejemplo, sacar tiempo para ti, preciosa, haciéndote un masaje para sentirte bien contigo misma (en vez de, no sé, hacerte voluntaria de la cruz roja), enriquecerte moviendo tu culito en el gimnasio (en lugar de, por ejemplo, leer un buen libro), mejorar profesionalmente y convertirte en jefa de la sección de moda de la importante revista en la que trabajas (en vez de ganarte el pan con toda la honradez y vergüenza torera del mundo haciendo trabajos de costura en tu pequeña tienda). Todo lo que no sea seguir esas precisas instrucciones que te damos supone tu inmediata y automática infelicidad. Y si tienes algún supuesto problema absurdo que pueda desviarte de tu rumbo fijado, aquí estamos nosotros para ayudarte. Por un precio módico si lo comparas con lo mucho que tú lo mereces, machote, prodigio de la naturaleza, dios viviente.
Al menos, todo esto de la crisis probablemente servirá para olvidar una temporadita tanta murga. Y yo que me alegro.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados