Joder, joder, joder. Es que es de traca esto. Me comentan que el sobrecogedor eslogan comentado hoy no es nuevo, que hace ya tiempo que sale en la radio; lo que pasa es que yo la radio en este país ni la escucho, de hecho hasta que cuatro indocumentados con una paradójica excelente opinión de sí mismos comenzaron a fastidiarla, lo único que valía la pena escuchar en las ondas era Radio 3, así que sólo cuando viajo en coche de copiloto y el dueño del vehículo en cuestión tiene un gusto musical como para matarlo (la mayoría, vamos), la escucho con la siempre eficaz excusa de "¿escuchamos las noticias?". Pero aún así no puedo, obviamente y teniendo en cuenta que soy como soy, resistir la tentación de comentarlo.
La cosa es que en un anuncio radiado de una compañía gestora de créditos o algo así (tampoco iba haciendo ningún caso), después de contar sus cositas, finalizaron su anuncio con un soniquete tan acojonante que tres días después aún estoy flipándolo, neng. "Te ayudamos a conseguir tus sueños, te buscaremos la mejor opción posible, bla, bla bla", hasta ahí todo dentro de la normalidad, hasta llegar a ese glorioso: "Los bancos necesitan tu ayuda".
Con dos cojones. Expresión ésta que utilizo muy a menudo y lo lamento, porque debería estar inmaculada para que sonase con la necesaria rotundidad en momentos como éste. La economía se para porque la gente ya está hasta los mismísimos de que se rían de ellos en la puta cara poniendo un precio de 45 kilos por un piso de protección oficial en el extrarradio (caso real). Que un constructor le venda un piso sobretasado al electricista que hizo la instalación del edificio, para que éste lo revenda aumentándole el precio en cuatro o cinco millones para que a su vez el siguiente se lo venda de segunda mano apenas un año después a otro pardilllo previo aumento, alehop, de otros cinco kilos, y así hasta el infinito y más allá. Y cuando resulta que después de un tiempo de locura colectiva que sería digno analizar parece que la gente ya ha decidido que ese no es el mejor sistema para hacerse millonario y comenzar a codearse con la realeza, nos encontramos con la dura realidad, una que ha conseguido el imposible de hacer derramar lágrimas a Chuck Norris: que los bancos nos necesitan. Si no tienen opción de tenernos agarrados por los huevos durante quince a veintinco años mediante tres hipótecas más la puente más la del coche más los préstamos rápidos para irnos de vacaciones, todo el mundo se irá al infierno. Por el amor de Dios, sé persona y no una rata sin corazón, los bancos te necesitan, ahora es el momento de actuar y ser un hombre, en estos tiempos de crisis la valentía de los curritos como tú y como yo de ir a la entidad bancaria más cercana a tu casa y pedir un sustancioso préstamo para comprarse otro piso aunque no tengas ninguna necesidad y de paso pagarle todos los meses un dinerito fresco en forma de intereses a tu banco es un acto de patriotismo de inconmensurable valor.
Hazlo por quien lo más te necesita, compañero. Sus accionistas y directivos con contratos blindados y sueldos de sesenta mil euros al mes te lo agradecerán con lágrimas en los ojos. Los bancos necesitan tu ayuda.

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