Estoy indignado. Totalmente. No me fastidies, en pleno año 2008. De vuelta a los tiempos de la Inquisición, o casi. A este paso, dentro de poco volveremos a utilizar cáspita hasta cuando un tren nos pase por encima de un pie. Venga, hombre.
La cosa es que acabo de ver el anuncio de la edición de dvd de La Jungla 4.0, y en un guiño friki bastante obvio, la última imagen del tráiler es el mítico Yipi kayei que nos hizo saltar de las butacas hace ya la tira de años al grito espasmódico de "olé tus cojonazos, Bruce", o variaciones prototípicas del estilo de "de mayor quiero ser como tú y cargarme terroristas centroeuropeos mientras hago chistes sobre donuts".
Pues bien, como en lugar de avanzar retrocedemos como los cangrejos, y para mantenernos acordes con los estúpidos tiempos de lo políticamente correcto, a alguna lumbrera se le ha ocurrido mutilar tan mítica coletilla dejándola en la desganada Yipi kaeiy, hij..., supongo que para que nadie se escandalice ante tal falta de respeto con el malvado al que te vas a cargar sin miramientos y con un puntito de gustirrinín malsano, durante la programación televisiva.
Pues no. Hasta ahí podíamos llegar. Si en horario infantil tenemos que aguantar programas de confesiones patricia style, tomates y otras hierbas, periodistas mercenarios revolviendo la mierda por un punto más de audiencia, y otros horrores cotidiandos a diario, lo mínimo que podemos exigir es que a McClain no nos lo toquen, y que cuando escupa su yipi kayei hijo de puta lo haga con todas sus letras y con preposición de por medio. Coño ya.

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