Claro que sí, no intentéis escaquearos ahora a la voz de a mí que me registren. El publicista que ha perpetrado el anuncio de hoy es un tipo serio, responsable, que sólo ha pretendido demostrar el frescor del agua embotellada que se pretende publicitar, sin dobles sentidos ni nada de nada. La culpa es vuestra, que en cuanto se os muestra un chorrito de algo líquido derramándose sobre una muchachuela que pasaba por ahí, empezáis a imaginar cosas que nada tienen que ver con la realidad. Así que ni por un momento os vayáis a creer que el que la jovenzuela de la foto ponga esa carita que pone al notar las primeras gotas derramándose sobre ella son otra cosa distinta que sed bien entendida. Ni por un momento penséis que la manida imagen del chorro que cae, casualmente sobre ella, hace pensar en el final de cualquier secuencia de película de esas con muchas x. De eso nada, todo es mucho más inocente que eso, la culpa es vuestra, por malpensados: