La verdad es que suena muy bien, suena serio, profesional, impepinable. Tiene que ser así, supongo, porque la expresión se ha multiplicado de forma exponencial, incluso en aquellos productos en los que la cuestión no puede tener ningún sentido a poco que uno lo piense sólo un poquito.

Me refiero, claro está, a eso que parece estar de moda en tantos anuncios publicitarios acerca de "nuestro compromiso". La voz del narrador, cuidadosamente elegida para que tenga un timbre adecuado para ofrecer al espectador la tranquilidad asociada a eso de comprometerse con uno, asegura precisamente eso, que se comprometen contigo. Este producto funciona, nos aseguran. Estamos tan seguros de esta afirmación, que nos comprometemos contigo. Este servicio es lo mejorcito, se nos dice. Para que entiendas que te estamos diciendo la verdad, aquí está nuestro compromiso contigo. Y así, con todo, ya sea un producto bancario, unas galletas con un huevo de oligoelementos, o un detergente de esos que lo dejan todo blanco como la nieve proverbial.

Y claro, las moscas cojoneras de siempre, ante una afirmación similar a "nos comprometemos contigo", así tan rotunda ella, preguntamos: ¿Y?

Sí, porque una vez asumido que todo eso del compromiso se dice porque suena bonito, cabe preguntarse si también es cierto. Y claro, es entonces cuando empiezan a resquebrajarse las suposiciones. Porque me imagino trasegándome una docena de yogures con mucha fibra, porque la marca en cuestión se compromete conmigo. ¿Y a que se compromete? Pues a que por el hecho de tomarlos iré al aseo a hacer mis cositas con puntualidad británica. ¿Y cómo se compromete? Hela ahí, la pregunta del millón.

-¿Servicio de atención al cliente?
-A su servicio.
-Bien, a ver si es verdad. El caso es que no consigo cagar a gusto, perdone mi lenguaje pero soy de la opinión de que las cosas deben decirse como son para que no haya malentendidos, y eso por muchos yogures con fibra de su marca que me tomo al cabo del día.
-Vaya. Continúe.
-Sí, y como ustedes se comprometen, pues me he dicho...
-Pero verá, es que...
-... pues que no sé exactamente a qué se comprometen. ¿Me van a devolver el dinero? ¿Me van a pagar un chequeo médico para ver dónde está exactamente el problema? ¿Me van a regalar un contáiner de yogures, por si mi problemilla es una cuestión de número? ¿O, como mínimo, van a devolverme la pasta invertida hasta el día de hoy en sus productos?
-....
-¿Oiga? ¿Oiga?

-Servicio de atención al cliente.
-Sí, hola, soy yo otra vez. Es que antes debió cortarse. Le decía que...
-...
-¿Oiga? ¿Oiga?