Se recordará cómo hace poco, en el capítulo 32, reseñaba la noticia de que la nueva y de pronta llegada ley reguladora de la publicidad televisada a nivel europeo parecía sospechosamente hecha a medida de los deseos de las marcas comerciales, en tanto en cuanto se aumentaban los límites temporales de ésta. Añadiendo a esta noticia el hecho de que de por sí dichas leyes se incumplen sistemáticamente (a peor, claro), parecía dibujarse un futuro bastante negro para los sufridos televidentes, y, por otro lado, una edad de oro para mí : )

Ahora bien: pocos días después de esta noticia, aparece otra bastante sorprendente. Parece ser que los medios publicitarios consideran que el consumidor está saturado por el exceso de "informaciones comerciales" (bienvenidos al maravilloso mundo de los eufemismos) en televisión, por lo que recomiendan a sus usuarios un cierto control, abogando por ello por incluir un número menor de anuncios, de forma que se pueda conseguir el importante objetivo de que los mensajes publicitarios realmente lleguen a los consumidores.

Francamente: llegar a un punto en el que los políticos permiten más publicidad, y los publicistas solicitan que no se utilice esa ley y se modere la presencia de spots disminuyendo el número o la duración de los cortes publicitarios, me hace pensar que vivimos en un mundo cada vez más raro. Hay que ver.