Primero, la noticia:

La Comisión Europea ha aprobado una reforma sobre la actual normativa del mercado televisivo. En lo que se refiere a la publicidad, nos encontramos con lo siguiente:

-La norma actual según la cual existe un tiempo mínimo de 20 minutos entre dos cortes publicitarios consecutivos, se elimina. Solo se exceptúan los informativos y programas de corte cultural (documentales), así como programas dirigidos al público infantil, siempre y cuando no excedan de media hora de emisión.
-En cuanto a las películas, se ofrece una mayor permisividad en cuanto a los cortes publicitarios permitidos, pasando de un corte cada 45 minutos a un corte cada 30.
-Por otro lado, también se suprime el actual tope máximo de tres horas diarias de publicidad. Como sí se mantiene el límite actual del 20% de tiempo de emisión diario, las cadenas televisivas podrán, por tanto y si deciden utilizar las nuevas normas, llegar a las 4,8 horas diarias de publicidad.

 

La verdad es que da gusto cuando nuestros políticos arriman el hombro al unísono para defender los legítimos intereses de quienes les votan, les apoyan, les permiten expresarse, les escuchan, les ofrecen un púlpito para definir sus ideas, les encumbran o defenestran... las televisiones (¿Qué? ¿Que pensabas que me refería a la gente? Ains, cuánta ingenuidad).