Para justificar la presencia de este artículo en un blog dedicado a la publicidad, diré que entre otras cosas el infecto programa recientemente estrenado en Antena 3 me parece un burdo y evidente publi-reportaje de las clínicas de cirugía estética, lugares en los que la tan cacareada responsabilidad ética de la profesión médica parece desaparecer como por ensalmo. También ha elevado a límites peligrosos el índice de telebasura de nuestro país, pero ese es otro tema que se sale del propósito de este humilde blog.
Pero me resulta harto sospechosa la presentación de las operaciones de cirugía estética como algo normal, como quien se va a comprar un traje a medida, obviando los riesgos y peligros (que los hay, aquí parece que ya nadie se acuerda de cuando uno palma a causa de una liposucción, muerte absurda donde las haya en este mundo loco que nos ha tocado vivir), por parte de un programa con patrocinadores como los que tienen, por no hablar del tipo de anuncios que se presentan en los cortes publicitarios, orientados casi todos al mismo monotema. "Target", se le llama a eso, supongo que porque lo de ponerle un nombre inglés justifica que cueste más el segundo de emisión. En román paladino, que los anuncios de los cortes glosan entusiasmados las maravillas de las cremas y potingues, alimentos con muchas vitaminas y fibras para cuidar tu línea, y clínicas de estética en las que para convencerte de que no tienes que pasar por el aro, una dependienta con mucha mala leche te dice "No, aquí no tenemos esa talla. Mira en especiales, a ver", con un par.
Ya hemos hablado aquí de forma harto jocosa de las exigencias del ministro de Sanidad y Consumo acerca de cuestiones como el tabaco o la publicidad sobre las hamburguesas. En ambos casos, desde el ministerio se han presentado ambas actuaciones como lógicas para impedir problemas de salud en los ciudadanos, ya que debe ser que somos unos cabestros que no pensamos. Pues bien: curiosamente, la ministra del ramo ha descartado, al menos de momento, lo de emprender acciones contra el programa, aduciendo, nótese el entrecomillado, que "de momento no hay ninguna razón para intervenir". Los alarmistas que estamos dando la tabarra en la blogosfera somos los cuatro de siempre, pensará sin duda. Además que no vamos a comparar el peligro de comer en un burger king con la tontería de entrar en un quirófano a que a uno le moldeen la jeta a base de botox (que es, por cierto, una toxina, por si alguno no lo sabe), dónde va a parar.
Hace tiempo ya que quería escribir un artículo a propósito de la alucinante (en el peor sentido) publicidad de entidades, corporaciones y clínicas estéticas que todos sabemos. Me parecía indignante montar un pollo por publicitar hamburguesas de forma poco responsable, y no decir esta boca es mía ante la presencia de modelos de quirófano incitándote a ponerse en sus manos (previo pago financiado, que viva la democracia igualitaria) para que "mejores tu salud", "te vean mejor", "te envidien", "cambies a mejor", etc. Se conoce que ser fumador o estar gordo es un problemón de aquí te espero, pero ponerse en manos de cirujanos plásticos por un capricho no es causa de alarma en el ministerio de Sanidad, sobre todo porque, lean atentamente la gilipollez, "a los consumidores se les informa". Y ya está, como estás informado no hay más que hacer. Ya, claro, y yo he nacido ayer.
En resumen: que como siempre, aquí a los que mandan se les sigue viendo el plumero. Ignoro si es por presiones de la todopoderosa industria farmacéutico-estética, o, lo que es mucho peor, lo hacen en el convencimiento de que "arreglarse" con mucho bisturí y operaciones innecesarias en el fondo no es tan malo. A fin de cuentas, si fumas serás una carga para la seguridad social, pero si te mueres por una reducción de estómago no. Lamento parecer cruel, pero hay momentos en los que deben decirse las cosas como son en realidad, y no como les gustaría a quienes viven en el país de nunca jamás.

El otro día, ví el programa ese, y cambiaron a una mujer que tenía dos hijos, totalmente de fisonomía, vamos que no era ella, tanto que al salir para que la vieran, ví a su hija llorando desconsolada, porque su madre era una extraña. Y ya el trauma es para toda la vida.
La cadena argumenta que también muere la gente al coger el coche para irse de vacaciones y que todo el mundo tiene derecho a estar guapo. Y encima riñen al marido de una de las intervenidas porque dijo nada más ver a su mujer: Estás rara. Jajaja.
Por cierto, que Tele5 también hace lo mismo en el programa TnT. Así que parece que este formato se va a consolidar.
Unknown, condenado, a ver cuándo te haces un blog en condiciones xD
Se te saluda ; )