Tiene guasa: en su momento, esto era un himno gay. Bueno, ni siquiera llegaba a la categoría de himno; era un tema gay a secas. Hace años, en una época políticamente menos correcta, en la que por cierto no había gays, sino maricones, aquellos que escuchaban cosas como el Tarzan Boy perdían aceite a base de bien.

Ahora, recuperado para el nuevo spot de Coca-Cola Light, la peña anda por ahí hablando de clásico de la música discotequera un pelín horterilla, cantándolo encantados y diciendo mientras te dan codazos "qué canciones hacían antes". Ya no hay etiquetas, ni miraditas compasivas a los bichos raros. Ahora aquella gente no es gay. Ahora son (casi) clásicos. En fin…