Como todos los adictos irreductibles a ese desatascador de cañerías denominado Coca-Cola saben pero no pueden explicar, la ingesta del popular refresco produce una placentera sensación a varios niveles.
Y los creativos del anuncio en cuestión debieron preguntarse a ver cómo explicamos esto en pocas palabras, y al mismo tiempo de forma sutil, así como quien no quiere la cosa, cubriéndonos las espaldas para en el caso de que haya demandas de los dichosos comités de limpieza moral con la siempre efectiva excusa de los caprichosos efectos ópticos. Y éste fue el resultado:

Nota: Aunque en el dibujo original está bastante claro, creo que la ampliación habla por sí misma de forma definitiva.
“Feel the curves”. Serán cachondos…