-Se lo juro doctor. Comienzo a estar preocupado y todo. Al principio pensé que se debía a que soy hombre, y por lo tanto un machote. Que era normal, vamos. Pero es que ahora ya no me parece tan normal ni mucho menos. Verá: no hago más que ver la palabra sexo en todas partes. Por todos lados.
-Bueno, bueno, tampoco será para tanto.
-En serio, doctor. Fíjese: yo aquí veo “sex”.

-Bueno, no sé. Diría que es un poco casual, a fin de cuentas casi nadie apila latas de esa manera.
-Ya. ¿Y aquí? No me diga que no lo ve:

-Bien, quizá un poco traído por los pelos.
-Por favor. ¿Me va a decir que ese líquido se ha derramado así por casualidad? Bueno, ya veo que no me cree. Pero, ¿y esto? ¡NO ME DIGA QUE ESTO ES CASUALIDAD!

-Oh, no. Usted tenía razón. ¡Yo también veo sexo por todas partes!