Partimos de la base de que la publicidad subliminal, esté prohibida o no, sea efectiva o no, existe. Es más: se utiliza a diario. Existen miles de ejemplos, fundamentalmente en las fotografías publicitarias de los medios impresos, probablemente porque la inclusión de imágenes subliminales son fáciles de denunciar mientras que las “casualidades”, los “juegos de sombras”, los “reflejos casuales” y demás pueden pasar por eso, por casualidades. Y reconozco que éstas últimas a mí me chiflan, porque son como una especie de juego de “busca las anomalías” en una foto. Aunque muchos de los ejemplos que incluiré en el blog son muy conocidos, no me resisto a comentarlos aquí. En algunos casos, las cosas pueden parecer traídas por los pelos, pero os aseguro que no son casuales: podréis pensar que no funcionan, y tal vez sea así, pero repito que no son casuales.

En este primer artículo, el anuncio (bastante antiguo) que paso a comentar me recordó el divertido anuncio publicitario aparecido en los Simpsons, en los que se publicitaba la cerveza Duff en los tiempos de la guerra fría con el lema “Sabía que era comunista porque no bebía Duff”. Lo que me pude reír con aquello; y, sin embargo, resultó no ser tan irreal como parecía, una simple broma de la mejor serie animada que se hará jamás. Véase el ejemplo:

Comencemos con el juego. ¿Qué anomalías se ven en este anuncio?

Tenemos a una mujer sentada entre dos hombres. No es casual que el hombre de la izquierda tenga su brazo sobre el hombro de la chica: eso indica que los dos son pareja. Sin embargo, ella le da la espalda y contempla al otro hombre. ¿Alguien sabe por qué? Porque, casualidades de la vida, se trata del fumador (exacto, tiene un cigarrillo). Mensaje: fumador = triunfador.

Tenemos al fumador subido al telesilla con sus esquís. No es casual la posición poco natural de ambos. Uno apunta, casualidades de la vida, directamente a la bisectriz de la chica. Poco sutil, pero evidente. Y el otro apunta directamente a una de las tres cajetillas del tabaco anunciado. Mensaje: fumador = hoy follas.

Tenemos a nuestro ya evidente héroe vestido, casualidades de la vida, con los colores de la bandera norteamericana. Por el contrario, el cornudo y apaleado viste fundamentalmente de rojo. Mensaje = sabía que era comunista porque no es fumador de nuestra marca.

En fin: un cúmulo de casualidades, ya se sabe ; )