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La Coctelera

Volvemos después de la publicidad

Aburridas reflexiones sobre la decadencia del mundo occidental a través de la publicidad. Casi nada, oiga.
Opciones:

26 Marzo 2009

Nota: Sólo para fans del huidizo, genial, y un tanto vaguete músico británico.


1. En una fiesta te encuentras con Monica Bellucci, que te guiña un ojo seductoramente, y con Mike, trajinándose una Guinness, a su bola. ¿Qué haces?

*Ignoro a la Bellucci y me acerco, balbuceante y tembloroso, a saludar a Mike. (3 puntos)

*Correspondo al guiño de Mónica (para que sepa que enseguida me paso por allí), pero primero me acerco a Mike. (1 punto)

*A Mike ya le pueden ir dando. Yo me largo con mi Mónica. (0 puntos)

*Hombre, yo me acercaría a hablar con Mónica, pero es que me da corte (-1 punto, por gilipollas).

2. Crees haber conocido a la mujer de tu vida, hasta que descubres que no sabe quién es Mike Oldfield y tiene la colección completa de cds originales de Alejandro Sanz. ¿Qué haces?

*La mando al cuerno sin pensármelo dos veces. Hay más mujeres que botellines. (3 puntos)

*Intento razonar con ella, poniéndole repetidas veces mis fragmentos favoritos de la excelsa música de Mike y comentando como quien no quiere la cosa que en el Tomate han dicho que Sanz pierde aceite. (2 puntos)

*Hago de tripas corazón, y en nuestros viajes en coche juntos debo destruir mis oídos con los acordes del corazón partío. (1 punto)

*Lo que sea por amor. Olvido a Mike y me hago socio oficial del club de fans de Alejandro Sanz (0 puntos)

3. Tu equipo de fútbol favorito es...

*¡Reading F.C., por supuesto! (3 puntos)

*El de mi pueblo. (1 punto) (súmese un punto bonus si se trata del Athletic de Bilbao).

*Real Madrid o F.C. Barcelona. (0 puntos)

4. ¿Es Mike el mejor compositor de todos los tiempos?

*¿Acaso existe otro? (3 puntos)

*Sí, pero hay otra gente que me parece muy buena. (2 puntos)

*Hombre, el chico es bueno, pero a mí no me gusta ser un exagerado. (1 punto)

*Dudo bastante que se le pueda aplicar la acepción "compositor". (0 puntos)

5. ¿Puedes repetir "Mike Oldfield"?

*¿Con acento de Reading o sin él? (3 puntos)

*Mike Oldfield (2 puntos)

*¿Para qué? (1 punto)

*Maikosfil (0 puntos)

6. ¿Qué opinas de Light+Shade?

*Que es una nueva muestra del sorpresivo eclecticismo y perfección formal a la que nos tiene acostumbrados este genio de la música de todos los tiempos (3 puntos).

*Hombre, es un disco de Mike, así que encuentro sus cositas interesantes. (2 puntos)

*Que para este viaje no hacían falta alforjas (1 punto)

*Como posavasos, así a dos colores, tiene su aquel. (0 puntos)

7. Cuando alguien pronuncia la palabra "Amarok", tú...

*Tienes un glorioso orgasmo. A continuación, das el coñazo a todo aquel que te rodea en el momento, loando la genialidad absoluta de un disco perfecto. (3 puntos)

*Te planteas que, aunque prefieres Ommadawn, hay que reconocer el enorme mérito de ese gran disco (2 puntos)

*Con tanto ruido y cambio de volumen, a mí me crispa un pelín los nervios, pero tiene un pase (1 punto)

*No tengo la más mínima idea de lo que me estás hablando, macho (0 puntos)

8. La NASA avisa de que mañana, sobre la hora de la siesta, un pedrusco del tamaño de Mallorca va a caer en la mitad del Atlántico, arrasando con la vida sobre nuestro planeta.

*Así que te gastas todos tus ahorros en una avioneta privada para ir hasta la casa de Mike y darle las gracias con lágrimas en los ojos por todo lo que te ha dado en esta vida (3 puntos)

*Te haces un hatillo impermeable e ignífugo para guardar tu colección de discos de Mike, y después empiezas a subir los Pirineos, ya que la esperanza es lo último que se pierde (2 puntos)

*Pones en la minicadena los discos de Mike mientras haces las maletas y organizas la huida. (1 punto)

*En esos momentos, en lo único que piensas es en echar un último polvo (0 puntos)

9. Tocan en la puerta, abres y te encuentras a Mike pidiéndote un poco de sal. ¿Qué haces? (copyright by Eddy)

* Le pido que se case conmigo. (3 puntos)

* Le chupo un pie. (2 puntos)

* Lo secuestro y le pido un rescate a Fanny. (1 punto)

* Le doy la sal y cierro la puerta. (0 puntos)

10. Confiesa. Cuando un amigo te ha dicho que no conoce o no le gusta la música de Mike Oldfield, tú...

*Le has dado una buena somanta de hostias. (3 puntos)

*Has intentado convencerle de su error con un buen argumento: su música. (2 puntos)

*Te has encogido de hombros. Allá cada cual. (1 punto)

*Te has preguntado que lo mismo él tiene razón y Mike tampoco es para tanto. (0 puntos)

11. ¿Qué es más importante para ti en la vida, Mike o el sexo?

*¡Mike! (3 puntos)

*Ambos son lo más importante. (2 puntos)

*Anda que no hay cosas importantes en el mundo. (1 punto)

*El sexo, y si opinas otra cosa es porque eres un enfermo. (0 puntos)

12. ¿Qué dirías de TBIII?

*Que solo un genio podría retomar una de sus numerosas maestras y darle una vuelta de tuerca tan sorprendente como excelsa. (3 puntos)

*Que si le hubiera puesto otro título, yo lo hubiera valorado mejor. (2 puntos)

*Que ya le vale con las campanitas. (1 punto)

*¿TBIII? ¿Eso significa que hay otros dos? (0 puntos)

13. Se descubre una secta destructiva que utiliza la música de Mike durante sus misas negras. Tú...

*Me apunto, les doy mi libreta de ahorros y la escritura del piso, y les ruego que la música la pongan aún a más volumen. (3 puntos)

*Me dejo caer por allí, pero sólo por la música. Soy fuerte de espíritu y no caeré en sus redes. (2 puntos)

*La denuncias en la comisaría más cercana. (1 punto)

*Usando la música de Mike no creo que tengan muchos usuarios. (0 puntos)

14. La web se hace eco de la noticia del próximo nuevo disco de Mike Oldfield.

*Me arrodillo para darle gracias a Dios por haber haber nacido en la misma época que Mike. (3 puntos)

*Con mis 134 mensajes de respuesta contribuyo a hacer el topic más largo de la historia de la web. (2 puntos)

*Pues me alegro. A ver si hay suerte y saca algo decentillo. (1 punto)

*Una web de Mike Oldfield. Ya son ganas de perder mi tiempo. (0 puntos)

15. El peor álbum de Mike Oldfield es:

*Atreverse a decir semejante blasfemia prueba tu total ignorancia. (3 puntos)

*Earth moving. Pop interesante, pero no tiene la esencia del mejor Mike instrumentalista (2 puntos)

*A mí, desde el 92 para aquí puedo elegir cualquiera (1 punto).

*Para que haya un peor, tiene que haber uno bueno, y no es el caso (0 puntos)


Tu resultado:

* 45 puntos: Eres un peligro público, un bicho raro, una nueva especie, ...un oldfico de pata negra.

* Más de 30 y menos de 45: Coño, eres un auténtico fan. Pero se te puede considerar un tipo relativamente normal.

* Entre 15 y 30 puntos: Mike te gusta bastante. Mucho, añadiría. Pero te falta algo para ser un verdadero fan.

* Entre 0 y 15 puntos: A ti Mike ni fu ni fa. Sabes que existe, y poca cosa más.

* 0 puntos: O has entrado aquí por despiste, o eres uno de nuestros trolls habituales.

* -1 punto: Y encima, eres gilipollas.

11 Marzo 2009

La verdad es que escribir por aquí mérito más bien tiene poco, para qué nos vamos a engañar. Fundamentalmente porque casi siempre te lo dan todo hecho. Hoy es una de esas numerosas veces.

Cuando se trata de publicitar alguna de esas engañifas de "bajo en grasas" y similares, de forma más o menos sibilina a su posible receptor / cliente / pardillo se le llama gordo en su puta cara. A veces se utilizan chistes visuales, otras veces se dan vueltas con divertidos circunloquios, y en otros casos por aquello de que las cosas claras y el chocolate espesito, se especifica con todas las letras. Claro, así a quemarropa pues fastidia, se diga de forma directa o tangencial.

Pero últimamente hay una curiosa tendencia a la hora de anunciar productos que para venderlos se utiliza el mismo sistema de "estás gordo", porque todos sabemos que funciona, pero sin decir que lo estás, que como digo a veces queda queda feo. ¿La solución? No estás gordo: sólo tienes tripa.

A día de hoy, aunque supongo que con el tiempo y como sucede con las plagas en general ésto se generalizará, tenemos dos clases de productos que queremos colocar en el mercado. Uno de ellos, que busca reducir una acumulación de gases en lo que viene siendo el cuerpo humano. El otro, pretende que seas regular como un proverbial reloj suizo a la hora de visitar el excusado para hacer esas cositas que haces allí de cuando en cuando. Cagar, vamos. Lo más natural del mundo, pero que es preferible denominar utilizando el inabarcable mundo de los eufemismos.

En ambos casos, podríamos buscar razones referidas a la salud o al bienestar físico para venderlos. Pero coño, qué aburrido. Quién va a gastar su dinero en esos productos si se venden diciendo que son buenos para tu salud, cuando todos sabemos que vamos a vender el doble si te decimos que vas a mejorar tu aspecto físico. Dónde va a parar. Así que, alehop, tenemos la solución. Con los susodichos productos, ya sea perdiendo gases no de la forma asquerosa que a la naturaleza, que ya le vale, se le ha ocurrido, ya sea expulsando como tres o cuatro veces al día los desechos no útiles en tu inmaculado baño, perderás esa tripita, tía, porque tú no estás gorda, lo que tienes es tripita y eso lo arreglamos nosotros en un abrir y cerrar de ojos. Que no se diga que no nos preocupamos por ti.

Ejemplos como éstos me confirman que cada día que pasa nos volvemos más y más memos. Si ya de por sí es un sinsentido preocuparse por tener más o menos tripa y que se deba a una mala digestión o a que nos damos demasiadas alegrías con el chorizo de cantimpalo, resulta aún más cansino volver por enésima vez a la murga de todos los días: estas casi, casi, casi del todo perfecta, tan solo te queda un pequeño detalle, mona, que nosotros podemos arreglar. Y, encima, para más inri, nos ponemos educados y políticamente correctos, que, no, que gorda no estás, faltaría más, si estás maravillosa salvo porque, vaya por dios, estás un poco hinchada. Y aquí lo que importa no es que sea sumamente molesto, e incluso doloroso, qué va. Migajas, tonterías sin importancia. La única razón para cortar de raíz esos problemas es que, lo mismo vete tú a saber, maldición, los demás se creen que has engordado. Horror.

27 Febrero 2009

A tenor del redundante diseño de los anuncios de preservativos, yo diría que estamos ante una estrategia de marketing bastante equivocada. Porque, por mucho que desde el mundo de la publicidad, de la moda, del cine, de las revistas de "salud" ("dieta de la alcachofa", "los diez pasos para la felicidad", "cómo saber si le gustas", y todas esas cosas tan íntimamente relacionadas con la salud), y otras hierbas se insista en que vivimos en un mundo de algodones blancos, vecinitas modelos de pasarela y musculosos funcionarios de ventanilla, pues como que no. La cruda realidad es que los feos somos más. Pero muchos más, ¿eh? Cosa distinta es que uno baje el listón por aquello de conformarse con lo que está a tiro, o que en el fondo seamos unos golfos que lo mismo nos da verde que morado, pero si un buen día nos ponemos en plan mega-exigente, nos damos un paseo, y comenzamos a puntuar de acuerdo con los modelos propuestos por nuestra sociedad, veremos que las estadísticas bajan una barbaridad.

Dicho lo cual, uno se plantea entonces la razón por la que desde la publicidad de productos preservativos no se deja de dibujar la idea de que aquí solo mojan los guapos. Porque oye, es que no falla, ver un anuncio de condones y encontrarse de bruces con una pareja de jóvenes, guapos, y probablemente sobradamente preparados, listos para el lío, pero eso sí, protegidos de consecuencias no deseadas por las gomitas en cuestión, es todo uno. Esto es lo de siempre: la publicidad no busca acercarse a los modelos de sus consumidores; por el contrario, ofrecen sus pautas acerca de cómo deben ser dichos consumidores. Dicho a lo bruto, aquí no se plantea siquiera que si eres feo lo mismo un día suena la flauta y pones una pica en Flandes, qué va. De lo que va esto es de que como eres guapo y vives en una bendita época de libertad sexual, pues lo tienes chupado y sólo te toca tomar las precauciones justas y empezar a atacar a todo lo que se mueve. Así que aprovéchate, majo, que vamos a vivir dos días. Y ahora los tenemos a buen precio y tan suaves como el terciopelo de calidad ultra.

Y mira que se podrían hacer anuncios divertidos al respecto, con ese muchachote feucho, intentando picar de flor en flor sin que haya manera de que triunfe, hasta que de pronto un día ve la luz, se compra una cajita de veinticuatro de la marca en cuestión (puestos a exagerar, hacerlo a lo grande) sin inmutarse por la sonrisita entre cómplice e incrédula de la farmacéutica, y a partir de ese momento, en cuanto muestra la cajita medio vacía, las chicas se le tiran al cuello y nuestro héroe pasa a ponerse las botas con todo quisqui, incluyendo, como remate del spot, a la farmacéutica, a los acordes del "Body to Body", de Falco, por ejemplo.

Pero no, claro. Para qué nos vamos a complicar la vida. Con lo fácil que es poner a una rubia y su maromo estilos Barbie/Geyperman, sonriendo a cámara para restregarnos que esta noche también van a rockanrolear la casbah, previa utilización de los chubasqueros antifuga, mientras los demás, los normalitos que triunfamos de pascuas a ramos, la mayoría, vamos, nos quedamos como siempre a verlas venir con cara de gilipollas...

16 Febrero 2009

La cosa viene a ser más o menos de la siguiente forma: por lo que se ve, ha calado profundamente la idea de que nunca serás una persona completa si no cumples los deseos y sueños diseñados por un grupo de irresponsables publicistas. Eres una persona dinámica, moderna y actual, chupiguay de la muerte. El colmo de la perfección perseguida por la evolución durante tres millones de años. La envidia de quienes te rodean, a los que has superado ampliamente gracias a tu capacidad de trabajo y a que el éxito te sonríe. Y a que tú lo vales. Lo divertido del asunto es que todas estas memeces buscan convencernos de que somos la hostia en verso, pero claro, si eso fuese verdad, entonces no necesitaríamos nada ¿cierto? Así que entonces se deja caer, así como quien no quiere la cosa, yo sólo lo digo por si acaso, en realidad no me refiero a ti pero nunca está de más comentarlo, no es que yo me atreva a cuestionar tu gloriosa perfección, pero, bueno, pero, verás, es posible que, en el caso, Dios no lo quiera que tuvieras [exponer problema por lo general bastante idiota aquí] tenemos un producto o elemento o sistema que puede solventarlo.

Y es así cómo vemos en los anuncios a una dinámica y triunfadora mujer de negocios que se multiplica para hacer bien su trabajo, cuidar de sus hijos, atender debidamente a su maridito, y aún así sacar tiempo para enriquecerse personalmente podando bonsáis o haciendo pilates con sus amigas. Pero como no eres perfecta puedes ser aún más perfecta (lo sé, lo sé, parece imposible, pero confía en nosotros, tus amigos publicistas, que cobramos unos sueldazos de órdago precisamente para buscar resquicios con los que mejorar el mundo) es posible que estés baja de defensas, o que hoy no te apetezca cocinar pero te apetece comer bien, o que no tienes por qué sufrir las hemorroides en silencio, así que aquí tenemos todo un grupo de productos y servicios para que no interrumpas tu ritmo de vida.

Ritmo de vida. Ahora resulta que uno no debe conformarse con vivir, qué va. Lo que te hace especial es tu ritmo de vida, y dicho concepto se ejemplifica en, por ejemplo, sacar tiempo para ti, preciosa, haciéndote un masaje para sentirte bien contigo misma (en vez de, no sé, hacerte voluntaria de la cruz roja), enriquecerte moviendo tu culito en el gimnasio (en lugar de, por ejemplo, leer un buen libro), mejorar profesionalmente y convertirte en jefa de la sección de moda de la importante revista en la que trabajas (en vez de ganarte el pan con toda la honradez y vergüenza torera del mundo haciendo trabajos de costura en tu pequeña tienda). Todo lo que no sea seguir esas precisas instrucciones que te damos supone tu inmediata y automática infelicidad. Y si tienes algún supuesto problema absurdo que pueda desviarte de tu rumbo fijado, aquí estamos nosotros para ayudarte. Por un precio módico si lo comparas con lo mucho que tú lo mereces, machote, prodigio de la naturaleza, dios viviente.

Al menos, todo esto de la crisis probablemente servirá para olvidar una temporadita tanta murga. Y yo que me alegro.

10 Febrero 2009

No sé. O bien yo tengo un sentido del ridículo excesivamente desarrollado, o bien los publicistas tienen unos huevos del tamaño de sandías y forrados de hormigón pretensado. Porque si no, no lo entiendo. Tan alucinado me he quedado que he vuelto a resucitar de nuevo este dichoso blog (y van ya...)

Ahí tenemos a una mujer temerosa por los estragos que el tiempo ha cincelado en su cara. En machacón y detallista primer plano. Y entonces, emulando a Tom Cruise en Misión Imposible, la pobre cuasi-anciana a la que nadie miraría a la cara directamente porque, ya ves tú, tiene arrugas, se quita la careta mientras declama con una contundencia que yo no he le visto ni a Sir Ian McKellen en Hamlet que "Esto no me pasará a mí".

¿Y cómo, prácticamente grito yo mientras intuyo que el hombre por fin ha superado a Dios y ha descubierto el secreto de la inmortalidad? Sí, vale, parece raro que una noticia que rivalizaría con la segunda venida de Jesucristo o el Oscar a mejor actor principal para Chuck Norris se dé en forma de anuncio televisado, pero cosas más raras se han visto. Pero entonces nos topamos con la dura realidad: una crema reafirmante o alguna murga parecida. Vaya por Dios. Otra vez será.

Pues siento ser un cabrón tocapelotas, pero eso de que no te va pasar a ti, como que no. Te va a pasar, a ti como a todo hijo de vecino, así te hagas accionista de la marca cosmética en cuestión y te bañes a diario en leche de cabra (¿o era de virgen?) mientras entre olor a azufre y moscas revoloteando te cortas un dedo para firmar un pacto con el diablo. Te pongas como te pongas, vas a envejecer. De hecho, es más: vas a palmar. Sí, sí, ya sé que parece un absurdo, que a los pobres esas cosas les pueden pasar pero tú eres dinámica y activa y moderna y europea, y cuando las compañías cosméticas se gastan al año el triple de lo que se usa en investigación contra el cáncer se supone que lo hacen por ti, para que dentro de cincuenta años sigas teniendo veinte y poniendo cachondo al vecino del cuarto. Pero es lo que hay. Así que tú verás, que estamos en crisis: manda un poquito a la mierda a esos cantamañanas que te cuentan milongas, y asume lo que eres con la debida dignidad. Verás como en el fondo y a la larga, es mucho mejor.

2 Septiembre 2008

No puedo asegurar la veracidad de lo que sigue, porque por el bien de mi salud no entraré nunca en un McDonalds mientras haya infectas tascas en las que comerse pinchos de tortilla hechos el día anterior. Porque un hombre debe tener sus prioridades bien claras.

De todas formas, quizá sea a causa de mi perenne poca fe en la humanidad, pero no creo que las jugosas fotos (para seres sin paladar, claro) que suelen aparecer en las hamburgueresías tengan demasiado que ver con el producto final que a uno se le entrega. Pero, en todo caso, y para reforzar aún más la impresión de que estás a punto de hacer una buena compra, que a ese cerebro tuyo que siempre está pensando en lo mismo se le ocurra susurrarte desde el inconsciente que ese pan se parece sospechosamente a un culito brasileiro y que, por tanto, esa hamburguesa va a estar sabrosa de verdad, y que a continuación y con las sinapsis cerca de cortocircuitarse mientras se plantea la lógica ecuación  Hamburguesa = SeXXXo te haga rascarte el bolsillo sin pestañear dos veces, será cosa hecha.

O tal vez no. Lo mismo es que los panaderos de McDonalds tienen la hostia de inquietudes artísticas y se dedican a esculpir los bollos de pan a las cuatro y media de la mañana y con el horno a 42 grados. Seguramente sea eso:

29 Agosto 2008

Joder, joder, joder. Es que es de traca esto. Me comentan que el sobrecogedor eslogan comentado hoy no es nuevo, que hace ya tiempo que sale en la radio; lo que pasa es que yo la radio en este país ni la escucho, de hecho hasta que cuatro indocumentados con una paradójica excelente opinión de sí mismos comenzaron a fastidiarla, lo único que valía la pena escuchar en las ondas era Radio 3, así que sólo cuando viajo en coche de copiloto y el dueño del vehículo en cuestión tiene un gusto musical como para matarlo (la mayoría, vamos), la escucho con la siempre eficaz excusa de "¿escuchamos las noticias?". Pero aún así no puedo, obviamente y teniendo en cuenta que soy como soy, resistir la tentación de comentarlo.

La cosa es que en un anuncio radiado de una compañía gestora de créditos o algo así (tampoco iba haciendo ningún caso), después de contar sus cositas, finalizaron su anuncio con un soniquete tan acojonante que tres días después aún estoy flipándolo, neng. "Te ayudamos a conseguir tus sueños, te buscaremos la mejor opción posible, bla, bla bla", hasta ahí todo dentro de la normalidad, hasta llegar a ese glorioso: "Los bancos necesitan tu ayuda".

Con dos cojones. Expresión ésta que utilizo muy a menudo y lo lamento, porque debería estar inmaculada para que sonase con la necesaria rotundidad en momentos como éste. La economía se para porque la gente ya está hasta los mismísimos de que se rían de ellos en la puta cara poniendo un precio de 45 kilos por un piso de protección oficial en el extrarradio (caso real). Que un constructor le venda un piso sobretasado al electricista que hizo la instalación del edificio, para que éste lo revenda aumentándole el precio en cuatro o cinco millones para que a su vez el siguiente se lo venda de segunda mano apenas un año después a otro pardilllo previo aumento, alehop, de otros cinco kilos, y así hasta el infinito y más allá. Y cuando resulta que después de un tiempo de locura colectiva que sería digno analizar parece que la gente ya ha decidido que ese no es el mejor sistema para hacerse millonario y comenzar a codearse con la realeza, nos encontramos con la dura realidad, una que ha conseguido el imposible de hacer derramar lágrimas a Chuck Norris: que los bancos nos necesitan. Si no tienen opción de tenernos agarrados por los huevos durante quince a veintinco años mediante tres hipótecas más la puente más la del coche más los préstamos rápidos para irnos de vacaciones, todo el mundo se irá al infierno. Por el amor de Dios, sé persona y no una rata sin corazón, los bancos te necesitan, ahora es el momento de actuar y ser un hombre, en estos tiempos de crisis la valentía de los curritos como tú y como yo de ir a la entidad bancaria más cercana a tu casa y pedir un sustancioso préstamo para comprarse otro piso aunque no tengas ninguna necesidad y de paso pagarle todos los meses un dinerito fresco en forma de intereses a tu banco es un acto de patriotismo de inconmensurable valor.

Hazlo por quien lo más te necesita, compañero. Sus accionistas y directivos con contratos blindados y sueldos de sesenta mil euros al mes te lo agradecerán con lágrimas en los ojos. Los bancos necesitan tu ayuda.

19 Agosto 2008

Joder. Si es que ya llega un momento en el que la estupidez rampante que nos rodea en forma del debe usted ser perfecto hasta en la calidad de las bacterias de su tracto digestivo me supera. Reconozco que hay que tener imaginación (y mucho morro, pero esa es otra) para buscar resquicios por donde inventarse nuevos productos cosméticos por muy absurdos que sean. Ya hace tiempo comentaba que lo de mejore usted el blanco de sus ojos me parecía una gilipollez insuperable, pero mira, siempre hay posibilidades de sorprenderse aún más a cada día que pasa. Ahora se meten con los talones, que parece ser no hay nada peor que llevarlos con la piel un tanto agrietadilla y ajada, seguramente porque un despiste así no sólo evitará que ligues con el mejor partido de los alrededores, sino incluso que te contraten para trabajar o algo así. Por momentos me imagino al responsable de invención de nuevos productos de una compañía cosmética cualquiera con un dummie en su despacho, marcando con un rotulador todas las partes del cuerpo para las que ya se han lanzado productos de belleza, inasequible al choteo de los compañeros cuando cuenta con los dedos y se dice "el blanco de los ojos ya lo tenemos, el detergente que cuida las manos también, los bronceadores que no necesitan del sol también... coño, los talones. ¿Cómo no se me había ocurrido antes?".

Porque como todo el mundo sabe, los talones femeninos son el segundo lugar en el que un macho-alfa se fija cuando mira a una mujer (sí, tal y como estáis pensando, el primero son los ojos. Obviamente.), y claro, en esa disyuntiva, nada hay más patético que el susodicho posible candidato a gozar de tus encantos tuerza el morro ante la contemplación de esos talones mal cuidados y una piel hecha un asco por culpa de tu costumbre de utilizar zapatos. Y que se gire de inmediato en busca de una mejor candidata, una que probablemente tenga los talones tan perfectos como el blanco de sus ojos, esos en los que él tanto se fija. Por supuesto, tan dolorosa perspectiva, además real como la vida misma y absolutamente cotidiana (seguro que a todas os ha sucedido en más de una ocasión, ¿verdad?), puede, qué digo, debe ser corregida de inmediato, y como es posible, e incluso probable (aunque es lamentable, también es verdad) que necesitas caminar y utilizar calzado al menos mientras cuatro fornidos porteadores no te lleven en volandas las 24 horas del día tal y como mereces, para evitar que tan terrible destino te alcance por fin la industria farmaceútica, que no tiene tiempo ni ganas por lo que se vé para dedicarse a buscar remedios contra el ćancer, tiene para ti el remedio, con lo que por fin lograrás la merecida perfección hasta en tus sufridos talones, que tanto dicen de ti.

La verdad es que cada día que pasa me acojona menos que sigan apareciendo este tipo de productos. La industria en general y la cosmética en particular utilizan un eficiente sistema militar de tierra quemada consistente en tirar para delante arrasando con todo, por lo que no importa el número de productos absurdos que saquen al mercado, ya que precisamente viven de él. Lo que de verdad me pone los huevecillos a la altura de las meninges es que haya, justamente, un mercado para ellos. Porque por más que lo intento no logro aceptar que pueda haber alguien que gaste su dinero en chorradas de semejante calibre. Pero teniendo en cuenta que este tipo de empresas utilizan sondeos e investigaciones varias para ver por dónde pueden ir los tiros con un nuevo producto antes de gastarse un pastizal en almacenamiento y distribución, así como publicidad y promociones varias, si no tienen una cierta previsión de beneficios, me temo que sí, que dicho mercado existe. Lo que me confirma, de nuevo, en que cada vez nos volvemos más bobos.

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Bajo el nombre de guerra de Darkpadawan se esconde un ingeniero técnico en la treintena, nacido en el mismo Bilbao, con las vocaciones frustradas de escritor, músico y cineasta. Aficionado a cuestionarlo todo, he encontrado en la publicidad un inestimable filón para comprobar hasta qué punto el mundo en el que vivimos no funciona. Como me gusta escribir, era obvio que algún día terminaría por aquí.

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